¡¡Nos casamos!! ¿Y ahora qué? (II)

¡Buenas tardes de miércoles! En primer lugar si aún no has leido la primera parte de este post, ¡deberías hacerlo! En él os hablaba de los pasos habituales que seguimos a la hora de organizar una boda, los llamaba «imprescindibles», aunque realmente no lo son. Cada boda es única y tiene que ser un reflejo de la personalidad de los novios, por lo que no todas tendrán todos esos imprescindibles. Pero en lineas generales, todas solemos tener la mayoría de esos puntos en común de algún modo u otro.

Hoy continuamos con la segunda parte de la lista. Una vez pasados los primeros puntos que vimos el lunes, ya podemos relajarnos un poco más, ya que es el grueso de la boda por así decirlo.

El momento más esperado

Empezamos por lo que todas estamos deseando, el vestido de novia. Aquí tenemos dos opciones principales, o bien elegir un vestido de alguna firma, ya diseñado. O por lo contrario, podemos optar por un atelier de algún diseñador y hacerlo partiendo de cero.

La primera opción nos permite probar distintos estilos y diseños. Lo normal es pedir cita en la tienda a la que queramos ir y allí nos preguntarán sobre nuestros gustos y preferencias, y en base a ellos nos enseñarán distintos modelos y podremos probarnos los que nos gusten. En este caso nos harán distintas pruebas para adaptar el vestido a nuestro cuerpo y que nos siente como un guante. Además, muchas firmas ofrecen la posibilidad de añadir o quitar por ejemplo mangas, encajes, pedrería, etc... para personalizarlo un poco más. Los arreglos básicos, para que nos quede perfecto el vestido, se incluyen en el precio y las modificaciones que queramos hacerle, referentes al diseño, se pagan como extra.

La segunda opción, por la que yo me he decantado, es acudir a un atelier de algún diseñador y que creés un vestido único y exclusivo para tí. Una vez que le explicas tu idea de vestido o tus gustos, te elaboran un boceto, eliges telas y te lo hacen totalmente a medida.

En otro post hablaremos de esto más detalladamente, porque como todo, ambas opciones tienen pros y contras.

No menos importante, aunque algo menos complejo que nuestro vestido, hay que decidir el traje del novio. Y aunque pueda parecer algo muy básico os sorprenderá la cantidad de tejidos y estilos que hay a la hora de elegir el traje adecuado para él.

Al igual que nosotras, tienen la posibilidad de comprarlo y adaptarlo o hacérselo a medida. Muchos novios optan por el tradicional chaqué y últimamente también los vemos con esmoquin. Otros, como en nuestro caso, al pertenecer a algún cuerpo como el de policía, guardia civil o ejército, pueden optar por llevar su uniforme de gala o gran gala.

Y cómo no, la guinda del pastel serán nuestros complementos. En otro artículo hablaremos más detalladamente de ellos, pero en líneas generales tenemos: el ramo de novia, las joyas, los zapatos, el velo y/o tocado y la ropa interior. Todo esto tiene para mí la misma importancia que el vestido, ya que si no elegimos los complementos adecuados podemos deslucir nuestro look.

Lo mismo ocurre con el maquillaje y el peinado, todo forma parte de un puzzle y las piezas tienen que encajar para lucir radiantes el día B. Y para ello es importantísimo elegir bien a quién le confiaremos el tema de maquillaje y peluquería. Lo ideal sería buscar ideas de qué creemos que nos sentará bien y nos guste, y comprobar en las pruebas previas al gran día, que nos encaja en nuestro look. Muchos de estos profesionales acuden a nuestro domicilio para que no perdamos ni un segundo ese día y estar más relajadas.

Profundizando en los preparativos

El tema de las alianzas también puede traernos algún que otro quebradero de cabeza, ya que hay infinidad de modelos, materiales y disieños. Incluso ahora hay parejas que eligen modelos distintos para él y para ella. Pero pensad que como el simbolo de unión, es algo que llevaréis toda la vida puesto, así que elegid bien y sobre todo, algo con lo que os sintáis cómodos.

Y ya que estamos con símbolos de unión, según el tipo de ceremonia que vayais a tener podemos elegir arras, como en nuestro caso, o decantaros por algún ritual como el de la arena o la vela, de los que ya hablaremos más adelante.

Y ahora toca ser generosos con nuestros invitados, normalmente se da un detalle como agradecimiento por estar con nosotros en ese día tan especial. Antes lo normal era dar puros a los hombres y alfileres a las mujeres, pero ahora incluso se da el mismo detalle tanto a unos como a otros y el mundo de las bodas no deja de sorprendernos y cada vez hay cosas más originales para regalar a nuestros invitados. Muchos detallitos podemos hacerlos nosotras mismas, con el añadido de que son hechos con mucho amor, y eso siempre es un plus. Ya veremos algunas ideas y tutoriales DIY más adelante.

El tema de la decoración nos dará muuuuuucho que hablar, porque será la que defina nuestro estilo de boda y hay tantas posibilidades, temáticas, estilos... Eso sí, podéis ir pensando si queréis encargaros vosotros mismos, contratar algún proveedor que se ocupe de ello o incluso muchos lugares de celebración o caterings cuentan con estos servicios.

Otra opción que muchos novios eligen es la de llegar en un coche algo más especial ese día. Bien un coche clásico, un descapotable antiguo, un coche de caballos o incluso y ¿por qué no?, en moto o furgoneta vintage.

Hablando de medios de transporte, muchos optamos por hacer la celebración a las afueras de nuestra ciudad y ya sabemos que "si bebes, no conduzcas". Pero la barra libre ¡hay que amortizarla! Por eso, se suelen contratar autobuses que llevan a nuestros invitados al lugar de celebración y luego de vuelta a casa a distintas horas en función de ¡las ganas de marcha que tengan!

Pero la finalidad de todo esto es casarnos ¡Claro! Por eso tenemos que encargarnos de los trámites legales que serán distintos si se trata de una boda civil o religiosa. 

En el caso de la boda religiosa, cada diócesis tiene sus normas pero en resumidas cuentas necesitáis abrir y completar vuestro expediente matrimonial, que estará formado por todos los documentos que os solicite vuestro párroco, eso sí, MUY importante, no lo hagáis antes de seis meses de la fecha de la boda, ya que todos esos documentos no pueden tener más de seis meses para ser válidos.

Si por contra, os casáis por lo civil, tendréis que acudir al registro civil de la ciudad dónde esteis empadronados y entregar la documentación, que os explicaré detalladamente en otro momento. Una vez que entregeuis la documentación y tengais el expediente matrimonial, debeis presentarlo en el ayuntamiento para que un juez de validez a estos. Entonces podreis solicitar la fecha para casaros en el registro (con coste cero), en el ayuntamiento (las tasas dependen de cada municipio) o incluso en el mismo lugar de la ceremonia con un oficiante con capacidad para casaros. 

Otra opción muy habitual hoy en día es la de casaros, es decir, firmar los documentos por los que legalmente ya seréis un matrimonio un día distinto del que celebreis la boda. El día de la celebración, se contrata un maestro de ceremonias o incluso un familiar o amigo, y se realiza una ceremomia ficticia para que el día sea más emotivo, siendo ya legalmente marido y mujer.

¡Lo mejor está por llegar!

Y por último... una vez que ha pasado el gran día y nos de penita de que todo haya acabado, pensemos que ¡aún queda lo mejor! La luna de miel. Si te gusta viajar piensa que este será "EL VIAJE", así en mayúsculas. Dependiendo de los días de los que dispongáis y del presupuesto, barajad distintas opciones y pedid presupuesto a tantas agencias como conozcáis o incluso animaros a organizarlo vosotros mismos, que hoy en día con Internet lo tenemos muy fácil. Eso sí, lo que os digo siempre. Comparad, comparad y comparad... porque aquí la mayoría de las agencias en cuanto escuchan "viaje de novios" se suben al carro y suelen inflar bastante los precios. Nosotros estuvimos en una feria nupcial y aprovechamos para pedir presupuesto como a ocho agencias distintas en una misma tarde, y ofreciéndonos prácticamente lo mismo variaban muchísimo los precios. Así que ese es mi consejo, comparad y nunca os quedéis con el primer precio.

Bueno, pues esta ha sido la segunda parte de nuestra lista básica para organizar la boda. Os dejo un checklist descargable que podéis imprimir para que no se os escape nada. ¡No hay nada más gustoso que ir tachando cosas de una lista!

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Espero haberos servido de ayuda aunque solo sea un poquito. Nos vemos el viernes.

¡Qué disfrutéis el puente!

Love, B.

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